Trujillo, una grata sorpresa nada más poner pies en sus calles y
plazas.
Ha sido mi primera visita, y con seguridad no será la última, pues
la magia de sus rincones, el explendor de sus casas y monumentos junto a una
excelente gastronomía es un gran aliciente para volver a este espectacular
rincón de Extremadura.



























































